Los santos son personas reales con historias reales, no muy diferentes a las nuestras. Para mí, fueron las cosas ordinarias que tenía en común con un gran santo, las que me atrajeron a él. Si estás en busca del santo de tu devoción o quieres mejorar tu relación con él (ella), estos consejos son para ti.

1. Encuentra un santo que te interese



¿Hay un santo que despierta tu curiosidad o te interesa?, ¿qué tal un santo patrón de algo que amas?, ¿un santo con un nombre especial o luchas similares a las tuyas?, ¿un santo al que te resistes conocer, o un santo al que simplemente no «entiendes»? Deja que estas preguntas te lleven a profundizar en quiénes son. ¡Son perfectas para iniciar conversaciones para hacerse amigos de los santos!

2. No solo busques los nombres de los santos



Es mejor conocer y amar profundamente a uno o dos santos, que «saber» superficialmente sobre docenas. Elige a uno o dos que te interesen o inspiren, y conoce sobre ellos.

 3. No te detengas a la primera, investiga

Comienza leyendo su historia en línea e intencionalmente invocando su intercesión en la oración con un simple «San .___, ruega por nosotros». Profundiza al leer una biografía o mejor aún, algo que escribieron. Intenta rezar una novena por su intercesión.

Deja que su espiritualidad y servicio inspiren tu vida, tal vez haciendo una ofrenda al amor misericordioso como Santa Teresa, incorporando el silencio en tu vida como San José, usando medios para la evangelización como San Maximiliano Kolbe, o esforzándote por amar a la Iglesia y luchar por los pobres en tu comunidad, como San Romero de América.

4. Lee acerca de sus primeros años de vida

Muchas veces, ver a los santos cuando eran jóvenes es todo lo que se necesita para eliminar la distancia entre sus vidas y las nuestras, porque vemos que, de muchas maneras, no somos tan diferentes. Esto también nos puede dar una idea de cómo seguir a Cristo como jóvenes.

5. Busca su consejo

Esta es una excelente manera de invitar a un santo a tu vida de manera más íntima e intensa. En sus escritos puedes encontrar lo que habrían hecho en una situación determinada. Mientras rezas por su intercesión, puedes pedirle que te guíe o te muestre el camino que deberías seguir.

6. Dispón tu corazón

Los santos siempre están dispuestos a atender tu llamado. Son humildes y si prestas atención, ¡comenzarás a notar que los santos ya están caminando contigo! Tener un santo en quien confiar a lo largo de tu vida puede hacer una gran diferencia en tu búsqueda de la santidad. ¡Comunícate con alguien que te inspire hoy y crea una nueva mejor amistad espiritual!

Anímate a descubrir qué santo podría ser tu amigo. Esta amistad no solo nutrirá tu vida espiritual, sino que te brindará la posibilidad de sentirte más cerca de Dios.

Artículo elaborado por Abner Xocop.