La Unidad y la Trinidad de Dios es el primer misterio de la fe católica. Dios no es soledad, sino comunión perfecta. Del Dios comunión surge la vocación de toda la humanidad a formar una sola gran familia en la que todos somos hijos de Dios, llamados a entrar en comunión con El. A la luz de esta verdad fundamental de la fe se comprende la dignidad del ser humano y su llamado profundo a la comunión, la entrega y la donación generosa.

La Santísima Trinidad no es el producto de razonamientos humanos, es el rostro con el que Dios se ha revelado a sí mismo, no desde lo alto de un trono, sino caminando con la humanidad. Es Jesús quien nos ha revelado al Padre y quien nos ha prometido el Espíritu Santo.Papa Francisco

Nunca comprenderemos a la luz de nuestra razón, el misterio de la Trinidad, pero para creer en Él no necesitamos abarcarlo con nuestra razón.  Los misterios de Dios no se entienden, se viven y se experimentan.


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