Sin duda la música es un recurso importante en nuestra vida de fe, pues nos ayuda y nos facilita en muchas ocasiones, la experiencia de Dios, además, como dice el Concilio Vaticano II:

«Foméntese con empeño el canto religioso popular, de modo que en los ejercicios piadosos y sagrados y en las mismas acciones litúrgicas, de acuerdo con las normas y prescripciones de las rúbricas, resuenen las voces de los fieles» (Constitución Sacrosanctum Concilium sobre la Sagrada Liturgia Nº118).


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Y esta recomendación que nos dan los padres conciliares, muchos sacerdotes, religiosas y religiosos lo han tomado muy a pecho, utilizando la música como un recurso de evangelización en medio de su vida Consagrada.

Debemos ser honestos, música católica hay mucha y cantantes católicos también, de hecho hace algunos meses te comentamos de ellos, pero cuando un consagrado se cuelga la guitarra, se pone de pie en un escenario y toma el micrófono, es especial. No da lo mismo, pues el testimonio parece ser más fuerte, su imagen, sus vestiduras, toda la experiencia artística es distinta. Ellos, los que habiendo entregado su vida al servicio de Cristo y la Iglesia, pero que al mismo tiempo han logrado compatibilizar su vocación consagrada y sus dones artísticos, son de quienes queremos compartirte. Sacerdotes, religiosas y religiosos de diferentes países y lenguas, quienes a través de la música tocan miles de corazones.