Hace unos días estuve conversando con un grupo de amigos en el cual algunos tienen ciertas diferencias con la fe católica, y salió el tema del matrimonio. Fue interesante conocer las aproximaciones que tenía cada uno y encontrar por ejemplo cómo el hecho de plantearse algo “para siempre” genera cierto reparo, o ver simplemente que hoy cada vez más gente no lo considera necesario y ven en el sacramento una simple formalidad que puede costar mucho dinero.

El video que verás a continuación presenta de una forma muy creativa, a través de notas que los protagonistas se escriben mutuamente, la historia de Tina y Rob, una pareja que comienza a vivir la aventura de una vida matrimonial, y todo el proceso “previo” de  la vida de pareja con sus momentos hermosos y difíciles.


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No sé mucho sobre lo que es la vida matrimonial, más allá de ejemplos de familias y amigos que veo en el día a día, o cosas que he leído. Sin embargo, me considero alguien que aún apuesta por el matrimonio, aunque muchos ya no le tengan fe. Ya lo decía el Papa Francisco: «Hay que tener valor para casarse hoy en día».

El video nos presenta situaciones muy reales de lo que es la vida de pareja. Con sus altos y bajos. Y muchas situaciones nos podrían hacer pensar:«“¿en verdad se puede?», «¿es real que se puede encontrar a esa persona?», «¿es aún atractivo el matrimonio?»

Y bueno, yo sinceramente creo que sí se puede y que ¡es muy atractivo!  De hecho, es muy alentador ver cómo en el propio video la misma pareja va superando problemas y dificultades. En el fondo todos queremos un amor duradero, que no se rompa fácilmente y que sea comprometido; cuando enfocas tu vida hacia eso, las cosas se van a ir dando naturalmente. Pero eso sí, nunca en nuestros tiempos y exigencias, sino en los de Dios (y esa es de las partes más difíciles). Yo, al menos, soy de los que creen que si tienes claro que ese es el tipo de amor que quieres vivir, el camino, que es exigente necesariamente, se puede hacer más llevadero. Esto no significa que te tienes que casar con la primera persona que te parece atractiva, o con la primera enamorada con la que te llevas bien, sino que hay que irse conociendo bien personalmente y a la otra persona. Debes tener claro tu proyecto de vida, tener claro con qué tipo de mujer/hombre quieres tener ese proyecto, y a qué personas (los amigos) quieres hacer parte de ese proyecto. Y eso toma tiempo, y una relación con Dios seria.


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Y sí, entiendo porque hoy en día muchos no quieren casarse o no les atrae la idea. Y considero que parte del problema es que hoy en día mucha gente no tiene en su “adn” el “compromiso”. Vivimos en una cultura donde siempre es mejor no comprometerse con nada ni con nadie, donde cambiamos lo que ya no nos “satisface” por algo que esperamos que sí lo haga. Para esta cultura el compromiso, la espera, la paciencia, no sirven. Queremos todo de inmediato, y queremos placeres y soluciones fáciles. Sin embargo, la lógica del Amor es totalmente contraria. De verdad, no hay nada más hermoso y desafiante que tener a una persona que te mueve a comprometerte, aquella persona que te mueve a ser mejor y a crecer día a día. Y esto lo podemos vivir incluso sin aún conocer a la otra persona, ya estando con ella, o incluso recién comenzando a conocerla.

Para terminar, un pequeño detalle. Es verdad, el video termina un poco trágico en mi opinión, con el «Te amo, mi querida esposa, te extrañaré». Sin embargo, hay un dato real: la muerte existe y puede ocurrir. Pero sabemos que el amor trasciende a la muerte, y que es un paso para el encuentro definitivo con Dios y con los que amamos. Creo que habría sido más bonito que terminase con esta nota: «Descansa en paz, mi querida esposa, te extraño mucho… te veré pronto… guárdame un puesto» 🙂

«Es importante preguntarnos si es posible amarse “para siempre”. Hoy en día muchas personas tienen miedo de tomar decisiones definitivas, para toda la vida, porque parece imposible… y esta mentalidad lleva a muchos que se preparan para el matrimonio a decir: “Estamos juntos hasta que nos dure el amor”… Pero, ¿qué entendemos por “amor”? ¿Sólo un sentimiento, una condición psicofísica? Ciertamente, si es así, no se puede construir encima nada sólido. Pero si el amor es una relación, entonces es una realidad que crece y también podemos decir, a modo de ejemplo, que se construye como una casa. Y la casa se edifica en compañía, ¡no solos! No querréis construirla sobre la arena de los sentimientos que van y vienen, sino sobre la roca del amor verdadero, el amor que viene de Dios… Así como el amor de Dios es estable y para siempre, queremos que el amor en que se asienta la familia también lo sea. No debemos dejarnos vencer por la “cultura de lo provisional”. Así que el miedo del “para siempre” se cura día tras día, confiando en el Señor Jesús en una vida que se convierte en un viaje espiritual diario, hecho de pasos, de crecimiento común… Porque el “para siempre” no es sólo cuestión de duración. Un matrimonio no se realiza sólo si dura, es importante su calidad» (Encuentro del papa Francisco con parejas de novios, 14 de febrero de 2014).