Seguramente en algún momento has escuchado frases como: «esto es de una pobre franciscana», aquella persona, «no es una carmelita descalza», o que «el hábito no hace al monje». Pues bien, estos dichos que muchas veces utilizamos en la vida cotidiana nos revelan cuán presentes han estado los religiosos y consagrados en la historia de nuestra Iglesia y en la memoria de cada creyente.

Todas estas formas de vida religiosa perteneciente al Clero regular, Institutos de Vida Consagrada, Sociedades de Vida Apostólica, etc, que viven bajo una regla (y por ello reciben la calificación de “regular”) se dividen en dos grandes grupos: las órdenes, fundadas desde los primeros siglos del cristianismo hasta el siglo XVI, y las congregaciones que se implantaron a partir de esa fecha en adelante.


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Como afirmamos en un post anterior, las órdenes y congregaciones religiosas fueron (y siguen siendo) un verdadero pulmón para la Iglesia, un verdadero manantial de espiritualidad y de vida evangélica en tiempos de crisis. Actualmente sus obras son un aliciente para el mundo y sus oraciones una garantía en el combate espiritual. ¡Recemos por todos ellos que se esfuerzan por llevar el Reino de Dios a todos! 🙂

En estas bonitas infografías que te dejamos podrás conocer a su fundador, su lema, las características de su espiritualidad, entre otras cosas que te serán muy útiles y con las cuales te podrás sentir identificado.

¡Esperamos que sus ejemplos te inspiren para acercarte más a Jesús! 🙂 ¿Cuáles otras conoces? 


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