Es una tentación para los católicos, que tenemos el calendario Litúrgico (y el civil) con muchos días de celebración, feriados y de precepto, el sentir y pensar que Pentecostés es una efeméride más como cualquier otra, en donde recordamos un acontecimiento importante para un grupo de personas y solo eso. Aunque no sea un feriado irrenunciable en la mayoría de los países y su día no esté pintado de rojo en el calendario, no significa que sea una celebración menos importante.

Históricamente se nos ha hecho difícil relacionarnos con el Espíritu Santo como tercera persona de la Trinidad, pues se le ha representado históricamente como un “ente” sin forma humana, representado muchas veces por cosas inanimadas como fuego, agua o viento; y ni hablar cuando nos referimos a Él como una paloma. No digo que no sea así, pero verlo solo de esta forma, sin querer queriendo, nos da la sensación inconsciente de que fuera inanimado, sin personalidad, alguien con quien es difícil de relacionarse.


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Quizás esa sea la razón por la que celebramos Pentecostés. Muchas veces con la mirada puesta en los frutos que produjo la venida del Espíritu Santo, nos quedamos sin mirar a quien era (y quién es) el responsable de todo aquello, no solo como una fuerza capacitadora o un movimiento interior que anima las conciencias, sino que como lo que es: Dios actuando.

Entonces para mirar la fiesta de Pentecostés con la atención puesta en Dios Espíritu Santo y comprender que, aquello que hizo en el primer siglo sigue haciéndolo ahora, hemos preparado este entretenido quiz 🙂 ¡Esperamos que les guste y que sea de mucha utilidad para su apostolado!


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