La muerte es una realidad tan cercana y propia al mismo hombre que no puede ser ocultada. Aunque nos pasa que la rechazamos, es una realidad inevitable, «la especie humana –dice Voltaire− es la única que sabe que ha de morir, y lo sabe sólo por la experiencia».

La tradición cristiana tiene un gran respeto por las personas que nos han precedido en este decisivo paso. Hay muchos países donde se conserva la costumbre de recordar con gran fe a los muertos, como nos dice nuestro querido Papa Francisco:


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“El recuerdo de los difuntos, el cuidado de los sepulcros y los sufragios son testimonios de confiada esperanza, arraigada en la certeza de que la muerte no es la última palabra sobre la suerte humana, puesto que el hombre está destinado a una vida sin límites, cuya raíz y realización están en Dios”.

Por ello es necesario prepararse para la muerte. El vlog de hoy nos invita a estar vigilantes, buscando que cuando llegue ese momento, podamos decir que hemos amado y que nos hemos esforzado en vivir el perdón y la misericordia con los demás.