Muy elocuente. Esto me recuerda una triste paradoja: que mientras nuestras mamás casi siempre pensaban (ingenuamente) que todavía éramos unos niños, y por ende creían que teníamos intenciones inocentes, en realidad no se habían dado cuenta que ya desde hacía tiempo habíamos perdido esa inocencia. Esto en gran medida debido a una revolucionaria e irrestricta “educación” que recibimos de la televisión y de internet, los que nos mostraron desde temprana edad como “era el mundo”. Es así que dándonos un novedoso horizonte, nos marcaron el camino hacia la originalidad (moda) y nos fueron liberando de las garras de la imaginación y de la inocencia (gracias Jackass). Espero que las próximas generaciones no sean tan ingenua con sus hijos y sepan darles una mejor educación, ayudándolos así a no adelantar un tiempo tan importante y mágico como lo es la niñez. Decía Exupery en la dedicatoria del principito: “Todas las personas grandes han sido niños antes. (Pero pocas lo recuerdan)”. Tal vez en el futuro no todas las personas grandes habrán sido niños… entonces ¿cómo recordarán?