Desde que escribo en público y comparto reflexiones y recursos para la pastoral con la intención de hacer el bien a los demás me veo obligado a hacer dos ejercicios que de seguro tú, aunque no escribas, también debes hacer frecuentemente:

Analizarme en tercera persona (como si fuera un espectador de lo que hago) para poder ver cómo me comporto frente a las diversas situaciones de la vida y compararlo con el “cómo debería comportarme” sobre todo porque intento vivir lo que semanalmente te voy escribiendo a ti que lees estos post frecuentemente.


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Atender a los comentarios que recibí luego de escribir (por parte del equipo editorial) y luego de publicar, por parte de ti y de todos los que visitan el sitio. Generalmente los más sabrosos y edificantes, son los que dicen que mi post es un desastre y todo está mal.

Es que la visión de uno mismo tiende a estar nublada, llena de pelusas, como cuando uno recién despierta por la mañana, la corrección fraterna y  la crítica con altura de miras y con amor, ayuda a mirarse con claridad.

Cuando alguien que te está hablando tiene algo asomado por la nariz, seguro te pasa que es inevitable mirar para otro lado, o cuando alguno se pasea muy campante con la cremallera del pantalón abierta. Ni el portador de la viscosa sustancia, ni el perfumado o el exhibicionista involuntario, saben lo que los demás vemos en ellos y seguro se avergonzarán si les decimos, pero su pena será menor si les decimos en privado y con cariño a que si siguen mostrando en público y exponiéndose a las burlas.


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Si da verguenza decir: «amigo, tome aquí tiene papel, límpiese la nariz», es mucho más incómodo corregir con amor a quien se equivoca. La corrección fraterna es de las cosas más difíciles dentro de nuestra experiencia de fe, pues no siempre lo hacemos bien y tampoco sabemos recibirla bien. Muchos abandonan sus grupos y se enemistan con sus hermanos de fe por no saber dar una corrección fraterna y por no saber cómo recibir una. 

Es por eso que queremos proponerte una lista con algunas ideas importantes para aprender a hacer una corrección, como para aprender a recibirla. Esperamos les sea de mucha utilidad 😉



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