El artículo continua después de la publicidad:

En estas fiestas, Frankestein, recuerda una melodía en la vieja caja de música que le trae recuerdos de su niñez. Aquella canción que le cantaba la persona que tanto lo amaba. Pero está solo. Triste realidad de muchas personas en esta Navidad. ¿Cuántos de nosotros, aún en medio de muchas personas no nos sentimos solos también? Sin embargo, en un acto de valentía, Frankie, se levanta de su soledad, sale de sí mismo, deja de refugiarse en su nostalgia y va en busca de la realidad. Se dirige a la plaza del pueblo y permite que otras personas lo vean, que otros hagan parte de su recuerdo. Obviamente las marcas de soledad y de tristeza son evidentes. Muchos temen, voltean su rostro; otros no entienden y su presencia les causa rechazo. Solo una niña comprende. Comprende que ella también tiene que salir de sí misma, que por eso está ahí, rodeada de personas cantando villancicos. Está ahí no solo porque es una linda tradición, sino porque el sentido de ésta, es unir su corazón con el de los demás en un solo canto de alegría por aquel nacimiento que cambió nuestras vidas. Este destello de claridad que viene a su interior permite que ella pueda encender de nuevo una luz en medio de la solitaria y despreciada oscuridad de Frankie. Desde ese momento todo se hace nuevo. La canción de la cajita de música ya no es un recuerdo olvidado en el fondo de un corazón triste, ahora es una melodía real, con voces y rostros concretos que miran y dejan que alguien los mire. La canción permite que este personaje sombrío se ilumine, sonría, se alegre, vuelva a vivir. Porque la soledad y el temor ya no controlarán su alma; porque el recuerdo que tendrá ya no será el de una melodía encerrada en una caja de música refundida en lo más hondo de su memoria. El recuerdo será presente y le permitirá levantarse de nuevo para ir al pueblo,  para salir de su soledad y volver a cantar.

Este Adviento, permitamos que nuestro corazón se abra a la presencia del otro, y que en medio de nuestra propia fragilidad y nostalgia, podamos encender luces de esperanza en nuestra vida y en la de los demás 🙂

¿Qué otras reflexiones te suscita este video?