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Hace poco fue el día de la discapacidad. En el calendario actual casi todos los días del año se celebra algo. Aunque me parezca un poco innecesario, creo que por está vez si vale la pena conmemorarlo solo para recordarnos ─a los que solemos olvidarnos de estas cosas─  que no existen discapacidades que limiten al ser humano para reflejar a Dios.

Adrián Martín Vega tiene nueve años, vive en Vélez Málaga y nació con hidrocefalia. Más de seis millones de personas han visitado en apenas dos semanas sus vídeos en Facebook, Twitter y YouTube. Según Toñi y Rafael, los padres de Adrián, su pequeño comenzó a cantar antes que a hablar. «Al mes de nacer lo tenía en brazos y reprodujo una nota musical sostenida. Me asusté tanto que lo devolví a la cuna», cuenta su madre quien recuerda además que cuando Adrián tenía sólo cuatro meses y su abuela lo llevaba por la calle en el carrito, «una mujer se le acercó un día y le dijo: ‘Oiga señora, que su niño va cantando’».

Además de la pasión con la que canta Adrián, llama la atención cómo a través de su don musical puede transparentarse tan claramente su humanidad. Cuando lo ves cantar sientes que todo su ser se refleja en su voz. Es increíble constatar en este pequeño, que definitivamente no hay límites para el espíritu humano. A pesar de nuestra fragilidad (sea física, psicológica o moral) el espíritu, puesto por Dios en nuestro interior es algo inmenso, poderoso y bello. La voz de Adrián canta claro y fuerte quien es él. Más que sus palabras o las obras que pueda realizar él es un ser humano y su vida es inmensamente valiosa. ¡Y es que no hay obstáculos para que el ser humano pueda dar a conocer su interior! Algunos escriben, otros pintan, componen canciones, actuan, hablan, bailan, trabajan, aman, sirven, se alegran, se entristecen. Nuestra humanidad está llena hasta más no poder de un infinito potencial Divino que busca expresarse. Por eso, no dudo al decir: ¡Pobres de los que creen que “algunas” vidas no son valiosas, porque al permitir que nazcan niños así, los estamos condenando a una vida triste y llena de sufrimiento!.