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Sophie cruzó el país desde Los Ángeles con su padre y dos tíos para intentar entregar al Papa Francisco una carta. Ella es hija de inmigrantes, como lo es el Papa y con este gesto Francisco abrazo los sueños y las dificultades de cada uno de ellos.  El sueño se hizo realidad cuando el papamóvil se detuvo ante la niña y se dio el abrazo más tierno de la jornada de ayer. El Papa le dio un beso y una bendición. La niña abrazó al Pontífice, le entregó la carta y una camiseta amarilla característica de la asociación de inmigrantes a la que pertenecen su padre y sus tíos.

Raúl Cruz, Padre de la niña declaro: “Hicimos un viaje muy largo, un gran sacrificio, somos padres migrantes. Gracias a Dios, a la fe que tenemos y a la ilusión que teníamos pudimos darle al Papa una carta para que interceda por todos los inmigrantes no solo latinos o mexicanos, sino de todos los países. Todos somos hijos de Dios”. Y agregó: “Me siento bendecido y emocionado porque esta bendición no es sólo para nuestra familia, es para todas las familias de inmigrantes, todas las familias latinoamericanas”

“Mi papá me pasó por la barrera y yo me metí”, dijo la niña. Sophie afirmó que estaba segura de poder saludar al Papa y darle su carta.