¿Recuerdas a los 21 cristianos coptos que valientemente se mantuvieron firmes en su fe y fueron decapitados por los terroristas del ISIS a comienzos de este año?

El artista Serbio Nikola Sarić ha pintado un hermoso icono para nunca olvidar el sacrificio de estos mártires. Como cualquier icono, este cuadro está lleno de simbolismos y nos revela de manera clara lo visible y lo invisible que está contenido en el misterio de nuestra fe. Lo primero que llama la atención es el sentido de unidad del cuadro. En él parece que los 21 cristianos coptos son uno solo. Esto me hace pensar que, de alguna forma, también nosotros participamos en su martirio y por nuestra fe todos permanecemos unidos a Cristo. Otro símbolo hermoso está representado en los rostros de los mártires. Estos se muestran ya decapitados pero mirando al cielo. ¿A qué me refiero? Comúnmente un cadáver decapitado “miraría” al suelo, pero ellos por el contrario, tienen su mirada puesta en la eternidad. Una verdad poderosa que refleja lo que han ganado por su martirio: la vida ha brotado más viva y llena de esperanza, pues el odio decapitó sus cuerpos, pero no pudo decapitar sus espíritus.


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El icono se encuentra actualmente en exhibición en el Brenkhausen Monasterio en Höxter, Alemania. El autor planea venderlo y así recaudar fondos para las familias de los mártires.

Esta es una hermosa pintura que nos recordará para siempre que estos hombres están con Jesús y que nosotros también lo estaremos si somos fieles hasta el final.

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