Le preguntaron a varias personas la definición del amor, ¿qué responderías tú?



Cuando empecé a ver este video, lo detuve en el segundo (0:05), puse mi mano sobre el mentón en la misma posición que tiene la escultura “El pensador” de Auguste Rodin y me pregunté a mí misma: ¿Qué es el amor?, ¿cómo puedo definirlo? Creo que todos tenemos la misma reacción cuando se habla del amor, posamos nuestra mirada en otra parte intentando encontrar las palabras adecuadas para definirlo. Nadie responde inmediatamente, parece que hablar de amor no es tan fácil como pensamos… a algunas personas les encanta hablar del tema, otras, simplemente lo evitan.

Pero hay algo que no podemos negar ¡todos buscamos ser amados! ¡De una u otra forma siempre estamos hallando la manera de sentirnos queridos por aquellos que nos rodean! Muy seguramente cada uno de ustedes ha experimentado el amor –de distintas maneras claro está– y se sintieron atraídos por el título de este post.


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Estoy aquí para decirles que hace unos años pensaba totalmente distinto. Debo confesar que en el tema del amor no me ha ido muy bien –aunque esto no quiere decir que me haya convertido en una de esas mujeres resentidas que suelen decir–: “Todos los hombres son iguales, los detesto”.  No es mi caso. Estoy segura que existen millones de hombres que valen la pena, que están dispuestos a amar con alma y corazón, pero hasta hoy puedo decir que sé por qué me he equivocado tantas veces. Dejé de lado a Dios y puse mi orgullo y mi vanidad primero, olvidé por completo que solo lleno de miseria esta mi corazón si no voy de la mano del Señor.


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Como seres humanos estamos llenos de defectos, caemos en la trampa que nos pone el mundo, nos creemos los significados cortos sobre el amor –como algunos de los que se muestran en el video–, caminamos con los ojos vendados sobre un suelo lleno de obstáculos, y por la necesidad de ser amados nos terminamos conformando con una caricatura del amor, sin darnos cuenta que el verdadero amor solo proviene de Dios.


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El amor de nuestros días está sobrevalorado.  No es un amor con bases sólidas, es un amor condicionado y débil que se esfuma cuando los planes del otro se ven interrumpidos, cuando ocurre algo que a los ojos de la otra persona ya no es tan agradable.  Por eso hoy las relaciones se terminan por dinero, se terminan si engordas, si te salen arrugas, si te quedas sin trabajo, si enfermas… hay una lista de excusas interminable cuando el amor no es verdadero.

Al ver la expresión del rosto de todas las personas que hablan en este video, esforzándose por definir lo que es el amor, comprendo que para todos el amor es algo diferente y que a todos los ha tocado de alguna manera. La respuesta que más llamó mi atención fue la de la mujer que dijo: “(el amor) me hace sentir que valgo mucho, me hace sentir como si pudiera conquistar el mundo, cumplir mis sueños, ayudar a más gente a que cumpla los suyos”. El amor tiene infinidad de efectos secundarios, nos hace sentir más fuertes, más valientes, más grandes, más capaces, más felices. Nacemos con esta sed de amor, de afecto, de cariño.

El amor de nuestros días está sobrevalorado.  No es un amor con bases sólidas, es un amor condicionado y débil que se esfuma cuando los planes del otro se ven interrumpidos, cuando ocurre algo que a los ojos de la otra persona ya no es tan agradable.

Cuando tenía 5 o 6 meses de embarazo decidí ponerle fin a la relación que tenía con mi pareja porque me di cuenta que su “amor”  como el que  muchos hoy en día dicen ofrecer, estaba condicionado, ¡oh sorpresa! El amor venía con fecha de vencimiento, y se acabó justo cuando quede embarazada. Con esto no quiero decir que yo era la novia perfecta, cometí muchos errores y tal vez él veía en mi cientos de cosas que no le gustaban, pero siempre estuve firme en cuanto a mis sentimientos, nunca mentí cuando dije que amaba. Vaya desilusión me llevé cuando comprendí que el sentimiento no era mutuo. ¿Para qué están juntos hombre y mujer si no se han de apoyar en tiempos de adversidad? ¿si no son bastón el uno del otro? ¿si no están dispuestos a dar la vida por esa otra persona que dicen amar? Porque ese es el verdadero amor,  ¿acaso Jesús no entregó su vida por nosotros? ¿No aceptó cada latigazo, cada bofetada, cada caída, por amor a nosotros?.

El amor se trata de renunciar al yo, de entregarme al otro sin esperar nada a cambio, pero que difícil es pensar que aún existen personas dispuestas a amar de verdad. A diario somos bombardeados con mensajes que nos hacen pensar que el matrimonio es una “moda”, que si te casas estás loco, que no se llama matrimonio sino “matricidio”, que ser castos es para bobos e ignorantes, que abortar es decisión tuya porque al fin y al cabo “es tu cuerpo” y tú haces con el lo que te plazca.

Es tiempo de abrir los ojos del alma y aceptar el amor de Dios, ese amor que nos hará infinitamente felices, ese amor que sanara cualquier herida, que llenara cualquier vacío, ese amor que dura para siempre. Ese amor que al ser acogido nos permite comenzar a amar a los otros desde una visión verdadera del amor.  Antes de convertirme en madre tenía una visión muy distinta de lo que era el amor, hoy Dios en su infinita misericordia me hace mirar el mundo con otros ojos, por eso puedo decir que el amor es el hijo que sostengo en brazos, es la caricia de mi madre, la oración de mi padre, el abrazo de mi hermano, la sonrisa del enfermo.

Te invito a preguntarte a ti mismo y  a los tuyos como podrían definir la palabra “amor”. Observa con atención sus gestos, sus miradas y cuéntanos si sus respuestas se parecen a las que estas personas compartieron. ¡Ama y déjate amar por Cristo!

 

 

Nory Camargo

Nory es colombiana, tiene 22 años, es estudiante de comunicación social y periodismo de la Universidad de la Sabana y es madre soltera de un hermoso bebé llamado Juan José.


Nory Camargo

Nory es colombiana, tiene 22 años, es estudiante de comunicación social y periodismo de la Universidad de la Sabana y es madre soltera de un hermoso bebé llamado Juan José.

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