Anunciar que Él es EL REGALO: un gran desafío para esta Navidad



No pocas veces la Navidad nos centra en preparar regalos para nuestros seres queridos. No digo que regalar este mal. Es muy hermoso tomarse el tiempo para hacer un regalo, un detalle a alguien que nos importa. Y qué más lindo que tomar en cuenta sus gustos, nuestra historia juntos, nuestros lazos de amistad, nuestro agradecimiento en la preparación de este regalo. Qué lindo sería que siempre regalemos así.

Sin embargo hoy nos angustiamos por no cumplir con todos a los que les “tenemos” que regalar. Nos angustiamos por no poder comprar todo lo que nuestros hijos nos pidieron, por no tener un presupuesto infinito para las mil compras de los adornos, las cenas, los regalos… Finalmente la Navidad se va convirtiendo en una fiesta de angustia y sufrimiento por lo que no se tiene o por no poder agradar a todos.


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Este video, es un muy buen material para reflexionar sobre este tema. El Nacimiento de Jesús es EL REGALO, ese gran regalo que nos hizo nuestro Padre que nos creó por amor y por amor infinito entregó a su hijo para la salvación de nuestros pecados.

Por qué de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado  a su hijo unigénito, para que todo aquel que en El cree, no se pierda, más tenga vida eterna. Juan 3,16


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Personalmente esta Navidad significa para mí, no sólo el recuerdo del gran regalo que nos ha hecho el Padre, sino que me ha permitido reflexionar cómo es que Jesús es un regalo para mí. Cómo es que su ternura y simpleza de niño anidan en mi alma.

Es este el gran regalo que tenemos que compartir con todos. Más allá de un detalle material, el regalo que como católicos le llevamos al mundo es el anuncio de este nacimiento.  El anuncio de un Dios que se hizo hombre, que nació de una Madre amorosa en el lugar más humilde, que fue frágil y pequeño como cada uno de nosotros y que dio su vida por amor. Es un Dios que vive hoy, al lado de cada uno de nosotros, y permanecerá así hasta el fin.

La alegría de la Navidad es una alegría especial  que no es sólo para el día de Navidad, es para toda la vida del cristiano. Es una alegría serena, tranquila, una alegría que acompaña siempre al cristiano. Incluso en los momentos difíciles, de dificultad, esta alegría se convierte en paz. El cristiano no pierde nunca la paz, cuando es un verdadero cristiano, incluso en los sufrimientos. Esa paz es un don del Señor.Papa Francisco

Los invito a realizar una dinámica juntos y preguntarnos:

1. ¿Considero a Jesús verdaderamente un regalo en mi vida?

2. ¿Cómo la historia de su nacimiento refleja mi propia historia?

3. ¿En qué me estoy centrando en esta Navidad?

4. ¿Anuncio con mi vida el regalo que Dios Padre nos ha hecho?

Les deseo una muy feliz Navidad y que celebremos con alegría el gran regalo que Dios nos ha hecho: Un niño envuelto en pañales en un pesebre 🙂

¡Feliz Navidad!

Silvana Ramos

Silvana tiene 38 años, es ingeniera y trabajó muchos años en una empresa de innovación. Hace 5 años fue mamá por primera vez y hace 3 años renunció a la ingeniería para dedicarse a sus hijos. Hoy es mamá de 3. El matrimonio y la familia se han convertido en su verdadera vocación.


Silvana Ramos

Silvana tiene 38 años, es ingeniera y trabajó muchos años en una empresa de innovación. Hace 5 años fue mamá por primera vez y hace 3 años renunció a la ingeniería para dedicarse a sus hijos. Hoy es mamá de 3. El matrimonio y la familia se han convertido en su verdadera vocación.

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