Película apostólica recomendada: October Baby (2011)

Hanna (Racher Hendrix) es una joven universitaria de 19 años, que sufre de epilepsia, asma y depresión. Durante una crisis de salud se entera que fue adoptada tras sobrevivir a un aborto fallido. Dispuesta a conocer la verdad sobre sí misma y las razones por las cuales su madre biológica tomó esa decisión, emprende un viaje para encontrarse con su verdadera historia en compañía de su mejor amigo Jason.

En medio de la difícil y dolorosa realidad con la que se va encontrando, descubre lo fundamental que es abrirse a la dinámica del perdón. Para ello es muy importante el diálogo que tiene con un sacerdote. “OctoberBaby” está inspirada en la vida de Gianna Jessen, una activista pro vida norteamericana que sobrevivió al aborto y posteriormente fue dada en adopción.

Elementos apostólicos

Hablemos un poco de los efectos del aborto. Quizá como médico podría enumerar muchísimas consecuencias en el aspecto físico. Sin embargo, no quiero esta vez detenerme en ello sino resaltar que esta penosa situación del aborto produce gravísimas consecuencias en toda la integralidad de la persona. En el aspecto biológico, así como el psicológico y el espiritual. Se ha estudiado y evidenciado en muchas ocasiones lo que se conoce como el síndrome post aborto, una compleja realidad que experimentan las mujeres luego de un aborto. Se han descrito relacionada a ella entre otras, la ansiedad, depresión, adicciones, rupturas familiares, hasta el suicidio. A pesar de ser ampliamente reconocida esta consecuencia – incluso por quienes practican los abortos – se difunde la idea de que el aborto no causa ningún daño y muchas mujeres desesperadas por sus situaciones personales, por no encontrar respaldo y apoyo para enfrentarlas, acceden engañadas no viendo otra solución, sin prever lo que sucederá después. Más aún de la amplia gama de problemas mentales, emocionales y afectivos, me parece importante reflexionar y cuestionarse acerca de las consecuencias a nivel espiritual. Ignorado, despreciado y relegado por muchos, este ámbito fundamental del ser humano no se puede dejar en el olvido.

La Madre Teresa decía: “El aborto empobrece a la gente desde el punto de vista espiritual; es la peor pobreza y la más difícil de superar” ¿Cómo no va a resultar afectada esta dimensión?

No sólo para la mujer, sino para todos los protagonistas de este cruel hecho. Ciertamente, hay quienes no lo ven como algo malo en sí mismo, de repente porque en algunos lugares ya es legal; o quizá lo ven mal, pero como un mal menor frente a otras situaciones más problemáticas. Esto es debido en gran medida a que no comprenden o no aceptan que la vida inicia desde la concepción. Sin embargo, no deja de ser en sí mismo un acto malo por el hecho de que no se crea que es así. El valor de la vida está por encima de cualquier otro, no hay condición o situación que lo excuse. Por lo tanto, la ruptura queda hecha. La opción rompe con quien es la Fuente de la vida – Dios. Y con ello la ruptura personal y con los demás.

Quiero aprovechar para aclarar que por más grave que sea este hecho, siempre contamos con la esperanza de la Reconciliación, que está en manos de Dios. Él es quien todo lo puede perdonar y es él quien puede sanar estas rupturas. Hago énfasis en ello, porque muchos creen que las nefastas consecuencias del aborto pueden sanarse con el tiempo, o con acudir a sesiones de terapias psicológicas o con un largo tratamiento de antidepresivos, etc. Reconocer en dónde está el daño nos ayudará a entender a quién se puede acudir para una curación. Estoy de acuerdo que se necesitan muchos de los tratamientos antes mencionados (pues la mente, la afectividad, quedan afectadas); pero sólo cuando se reconozca la necesidad de abrirse al perdón y reconciliación de Dios se obtendrá la cura definitiva.

En la película, Hanna escribía en su diario la frase “la Verdad os hará libres”(Jn 8, 32). Ella buscaba la libertad interior, buscaba la verdad sobre ella misma, sobre su historia y realidad. Sin embargo, no fue preciso sólo conocer la verdad de los hechos, conocer cómo fueron las cosas y aceptarlo, sino que fue fundamental que ella se abriera al perdón. El verdadero perdón, la reconciliación auténtica que  nos viene de Dios y que nos impulsa a entrar en una dinámica de Reconciliación con nosotros, con los demás y con toda nuestra realidad.

Preguntas para el diálogo

¿Cuáles crees que son las principales consecuencias para una mujer que se somete a un aborto (no sólo a nivel físico)? ¿Cómo ayudar y acompañar a una mujer que ha abortado? ¿Crees que una mujer que aborta pueda reconciliar completamente este acontecimiento? ¿Crees que Dios puede perdonar completamente a quien es protagonista de un aborto?

Sobre Alvaro Díaz

Álvaro Díaz Díaz ha escrito 24 publicaciones en Catholic Link.

Álvaro es un médico católico colombiano. Estudia una especialidad en Medicina Interna. Con interés y experiencia en la promoción de la vida y la familia.

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