La cruz: Toda cicatriz cuenta una historia

Catholic-link.com- Un ejercicio muy bueno para cuando recen o cuando mediten sobre los misterios de la vida del Señor, es detenerse para preguntarse ¿Por qué? ¿Por qué pasó esto, porqué el Señor obró así, por qué dijo esto, y de esta manera…? etc, etc. Les aseguro que descubrirán una serie de riquezas incalculables, pues esto nos ayuda, no solo a no dar por obvio lo que leemos,  para así no rutinizarnos, sino que además nos permite redescubrir con una mayor profundidad aquellos misterios que nos hablan hoy a cada uno de nosotros.  Agudizando así la mirada, a través del asombro y las preguntas, podemos acceder más profundamente a Jesús.

En este video de hecho nos encontramos ante la respuesta a una pregunta, una pregunta que obviamente se hizo el autor antes de realizar el video (tal vez mientras rezaba). La pregunta seguramente ha sido: ¿Por qué el Señor conservó sus cicatrices después de haber resucitado? Prueben a responder y verán que no es para nada fácil. Yo debo admitir que nunca antes me lo había preguntado, y  aún cuando sigo pensando, me parece que el video nos da una primera respuesta (no la única) sobre la cual se puede generar un buen diálogo de reflexión. Podrían iniciarlo primero más centrado en el Señor mismo, para después pasar a una aplicación más personal en la vida de cada uno, por ejemplo, a la luz del misterio y el testimonio del Señor qué sentido puedo darle a mis heridas y cicatrices personales .

En ese sentido, la idea de que cada cicatriz cuenta una historia me parece muy cierta. Tanto aquellas interiores como exteriores, todas nos remiten a un pasado cargado de recuerdos, tal vez alegres, o tal vez no, pero el punto es que todas nuestras cicatrices pueden transformarse en una posibilidad para amar. Ponganse a pensar, tal vez Jesús hubiera podido esconder o borrar las suyas para olvidar el trauma que significó para El la cruz, pero en cambio prefirió mantenerlas porque sabía que servirían como testimonio de amor para otros, por ejemplo para confirmar en la fe a los discípulos, para que supieran que era Él (“si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré”), y para recordarles, por siempre, que el amor implica sacrificios (sacrificios que ellos mismos tendrían que vivir).  En fin la reflexión podría continuar, pero me detengo aquí y  le dejo la tarea de continuar con el ejercicio, a cada uno personalmente… después me cuentan sus respuestas.

Daniel P.

Daniel Prieto

Es chileno, tiene 28 años y se prepara para ser sacerdote. Actualmente estudia teología en la universidad Gregoriana de Roma.

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4 comments

  1. Efectivamente es una buena manera de no caer en la rutina y nos puede servir mucho cuando rezamos el rosario al leer las lecturas bíblicas correspondientes.

  2. ochoacarlos53@yahoo.es'

    Ochoacarlos53

    Senor mio y Dios mio creo en ti, aumentame la Fe.

  3. aezeta@gmail.com'

    Adela

    Es muy bueno el video.
    Solo un comentario: donde dice (en el min 2:49) “una historia de perdón y sanidad”, en la versión en inglés es más claro y dice “a story of forgiveness and healing”, es decir, sanación.

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